Vistas de página en total

sábado, 24 de mayo de 2014

El Papa Francisco

En mi opinión, el Papa Francisco es un gran ejemplo a seguir. Una de las cosas que más me gustan de él es su humildad. No todos los Papas renuncian a una vida lujosa y cómoda como lo ha hecho él. El Papa Francisco se aloja en una modesta habitación en una casa de huéspedes del  Vaticano.

 Por otra parte, es el primer Papa con raíces latinoamericanas, concretamente argentinas. Me alegro mucho de que el Vaticano le haya elegido porque los países sudamericanos son muy católicos y el poder tener un Papa tan cercano a ellos supone un gran cambio en la Iglesia. Me da la sensación de que este Papa transformará la Iglesia ,aunque sin olvidar los principios evangélicos, y animará a muchas personas a formar parte de la Iglesia de Dios. Mario Jose Bergoglio es un hombre mayor,sin embargo, estoy segura de que su paso por el Vaticano no pasará desapercibido.


miércoles, 14 de mayo de 2014

Canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII

Estoy segura de que nunca olvidaré aquella vez en la que tuve que pelearme con miles de personas para poder simplemete respirar. Porque, ese día 27 de abril, eramos casi un millón de personas en la Ciudad del Vaticano. Había gente de todas las nacionalidades, aunque la mayoría eran peregrinos polacos. Todos estábamos a la espera de que abriesen las puertas de la plaza, ya que a medida que avanzaban las horas,mayor era la multitud que se aglomeraba.Apesar de la dificultad de movimiento,he de decir que la espera no se me hizo muy larga. Gente a mi alrededor cantaba con la guitarra, rezaba, hablaba con personas de otros países...

En mi caso, pude hablar con estudiantes,monjas y curas polacos. Nunca se me olvidarán aquellas miradas de ilusión y de emoción  que me hablaban por sí solas. Cuando por fin se abrieron las puertas, todos respiramos de alivio, ya que eramos una masa muy numerosa y lo que en principio era alegría se estaba convirtiendo en sufrimiento y desesperación. Mis compañeros y yo tuvimos bastante suerte porque encontramos un buen sitio  cerca de una pantalla en Via della Conciliazione. Es cierto que podríamos habernos acercado a la Plaza de San Pedro ,pero de esa forma no podríamos haber presenciado la ceremonia como es debido.

 A pocas horas del comienzo de la ceremonia, la falta de sueño se empezaba a notar entre la muchedumbre. A mi alredeor, alguna de mis amigas dormía, otras comían un improvisado desayuno y otras buscaban desesperadamente unos baños. Y poco después empezaron a sonar cantos. Era el comienzo de la misa. Una de las cosas que más me llamaron la atención fue el saludo del  Papa Francisco a  Benedicto XVI. Sin duda alguna un momento irrepetible. Lo que más me impactó  fue el momento en el que todas las personas comenzaron a aplaudir y a vitorear a los que ya eran oficialmente santos, San Juan Pablo II y San Juan XXIII.En el momento del ofertorio, fue inverosímil el silencio sepulcral que se formó en la Ciudad del Vaticano.

Al finalizar la Sagrada Misa fue cuando más me emocioné. No me podía creer que hubiera presenciado tal importante acto histórico y de Fe cristiana. Pensé en todas las personas que no pudieron asistir al acto por diversos motivos y me sentí muy afortunada. Saber que representaba a toda mi familia de Polonia me llenaba de ilusión. Siento que mi Fe ha crecido razonablemente y esta experiencia me ha ayudado a sentirme más cerca de Dios. Me ha gustado mucho además, haber podido conocer a gente fantástica en este viaje, que apesar del cansancio no se les borraba la sonrisa.A ellos les quiero dar las gracias como a nuestro querido cura Don Rafa por haber organizado todo con tanto cariño y dedicación.

En definitiva, podría escribir más sobre mi experiencia pero con eso solo conseguiría alargar algo que no se puede describir con palabras, así que simplemente quisiera acabar diciendo que volvería a repetir este viaje, independientemente de las 58 horas de bus y de las escasas horas de sueño. De verdad que merece la pena vivir algo así. Sencillamente, increíble.